Realidad o Ficción
Definitivamente las cosas no son lo que parecen.

Realidad o Ficción

Realidad o Ficción

Por Isabel Galiardo

Definitivamente las cosas no son lo que parecen. Lo que tomamos por real es falso y lo que consideramos irreal encierra la verdad.

El personaje al que llamamos yo y al que defendemos y protegemos es tan solo la autoimagen con la que nos identificamos y nos presentamos ante el mundo. Este yo superficial no tiene nada de autentico ni de real. Su existencia se basa en la necesidad de ser aceptado por los demás y ser aceptable ante uno mismo.

Es el resultado de nuestro condicionamiento, las ideas con las que nos definimos y los patrones y mecanismos de defensa que nos acompañan desde la infancia. Esta falsa identidad nos proporciona seguridad y protección, es por lo que nos aferramos a ella. Lo cierto es que cumplió una función vital en el pasado, permitiéndonos sobrevivir y adaptarnos al medio con los limitados recursos con que contábamos, pero ahora solo limita y empobrece nuestra existencia. 

Hacerse adulto no tiene nada que ver con cumplir años, tenemos una edad biológica y otra psicológica. La madurez que alcancemos dependerá de nuestro trabajo interior. Podemos escoger entre depender de autoridades externas que nos marquen lo que es correcto o incorrecto o podemos convertiros en nuestra propia autoridad. Escucharnos y ser íntegros a nuestros valores requiere coraje. Atrevernos a cuestionar las normas que la sociedad impone o las creencias que nuestra familia comparte nos expone a ser juzgados y excluidos. La libertad tiene su precio, pero la seguridad también. Escoger vivir protegido y arropado significa vivir en el miedo y la dependencia. 

De la capacidad de hacernos conscientes de cual es nuestro verdadero ser y de vivir en consonancia con nuestra verdad, dependerá que vivamos una vida de sentido o no. No se trata tanto de lo que hacemos o tenemos, sino de lo que somos. Se trata de ser, de existir y para ello no hay recetas ni formulas. Madurar emocionalmente requiere que salgamos de nuestras guaridas, que nos liberemos de nuestras armaduras y nos dejemos tocar y afectar por los demás. Que soltemos nuestros falsos ídolos, nuestras infantiles certezas y nos relacionemos con la existencia en un dialogo de atención y escucha atenta. Al mantenernos íntegros y fieles a nuestra esencia empezamos a vivir expuestos a lo impredecible, en vez de aferrados a la ilusión de control que nos propone nuestra falsa identidad. Al ser auténticos y fieles a nosotros mismos, permanecemos abiertos y presentes a la dinámica y creativa corriente de la vida. 

‘’Las personas no deberían pensar tanto en lo que tienen que hacer; tendrían que meditar mas bien sobre lo que son.” – Maestro Eckart

Isabel trabaja con individuos y parejas que buscan explorar sus relaciones y ellos mismos de una manera auténtica. Ponte en contacto para pedir cita con Isabel o para asistir a uno de sus talleres.

 

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